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El rastreo es una forma de acercarnos a los animales con los que convivimos. Sus recorridos, sus esfuerzos para conseguir alimento, sus escaramuzas, el afán por la territorialidad, sus formas de aseo, hasta sus muestras de alegría. Todas sus actividades pueden quedar recogidas en cualquier elemento que haya tenido la oportunidad de ser testigo del comportamiento de la fauna. Esos testigos nos pueden revelar sus secretos: no sólo la especie que vieron, también qué estaba haciendo, qué motivaciones tenía, qué sabía hacer para satisfacerlas.

Para interpretar sus secretos necesitamos seguir aprendiendo siempre. Por supuesto, sobre la forma de sus patas, dientes, alas, huevos... todo lo referente a sus formas. Pero también son necesarias sus costumbres, y las excepciones a esas costumbres: cuando cambia el hábitat, las condiciones meteorológicas, el tipo de presencia humana...

Rastrear significa seguir aprendiendo.
Es una motivación más para consultar bibliografía, a otras personas, compartir salidas de campo, fotos, y, por supuesto, rastrear supone sorprenderse cuando descubres algo que no te esperabas, pero que las señales indican que sí, ¡ha pasado este animal por aquí!, ¡y ha hecho esto, no me lo puedo creer!

24 feb. 2013

Nutria (Lutra lutra)

La nutria, en cuanto a mustélidos se refiere, es un animal bastante grande. Un macho de nutria puede llegar a medir hasta 71 cm. de largo. Es un animal realmente sorprendente, con una capacidad de adaptación increíble. Aunque se supone que depende de ecosistemas acuáticos o semiacuáticos, gracias al seguimiento de algunos ejemplares tengo constancia de puede llegar a vivir en los lugares más inesperados.
Es un animal muy agradecido para el rastreador, ya que aparte de ser muy “andarina” y territorial, sus huellas son fácilmente reconocibles. Además, suele tener su territorio totalmente marcado con excrementos (muy reconocibles por su contenido, restos de peces y cangrejos).


Pata delantera derecha
Señales de marcaje


 Detalles a tener en cuenta: 
  1. Huella donde se marcan cinco dedos con uñas cortas. Algunas veces la cercanía de las uñas con los dedos hace que éstos tengan forma de lágrima. 
  2. La almohadilla principal está compuesta por varios lóbulos muy poco diferenciados, y es muy grande. 
  3. El tamaño de la huella puede llegar hasta los 7 cm de largo por hasta 6 cm de ancho. 
  4. Si juntamos la forma arqueada de la disposición de los dedos junto al gran tamaño de la huella, tenemos como resultado una imagen muy característica, y simplemente sin fijarnos en pequeños detalles podemos saber que se trata de una preciosa nutria. 
  5. Su cuerpo alargado y postura arqueada hacen que habitualmente ande a saltitos, aunque también puede hacerlo al trote o incluso al galope. 
  6. Cuando sigues el rastro de una nutria durante un rato, es habitual encontrar arañazos en el suelo, que hace (al igual que los perros) para marcar mejor su territorio extendiendo la orina. 
Escucha a la nutria

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